¿Has pensado en grabarte?

Grabar tus ensayos y tus directos para después escucharlos, te va a ayudar un montón. Así que, antes de empezar a tocar, pulsa el REC. Aquí te lo cuento.

Mesa de mezclas

Bendita tecnología, que nos ha traído a los músicos un mogollón de facilidades que, no hace tanto, ni se imaginaban. Hoy no necesitas mucho más que tu teléfono móvil para grabarte y escucharte después. Está claro que con una cámara buena, una tarjeta de sonido, un ordenador y un programa de grabación, la cosa va a quedar más profesional, pero la mayor parte de los móviles de hoy en día tienen recursos suficientes para hacer grabaciones más que dignas.

¿Y para qué queremos grabarnos? Pues para varias cosas, todas ellas bastante importantes:

  • Registrar una idea: En el momento que te llega una idea a la cabeza, no la dejes escapar. Coge el móvil, pulsa el REC y grábala para madurarla más tarde.
  • Mejorar como músico: Una vez que grabes tus ensayos y los reproduzcas más tarde, podrás comprobar dónde hay algún error para así poder corregirlo.
  • Terminar de componer: Ya tienes un tema en bruto, tienes los acordes, la base, quizá la modulación de las voces. Es el momento de grabarlo y terminar de construir todo lo que le falta al tema. Escucharlo mientras tocas te permite probar arreglos y otras cosas para terminar de rematar el tema.
  • Contenido para medios sociales: Claro que sí. ¿Te has grabado un vídeo tocando un tema y te ha salido guapo? Pues, nada, compártelo en medios sociales y a ver si a la gente le gusta.
  • Material para making-off: Una vez que te acostumbras a grabarte, generas gran cantidad de material que no siempre vas a utilizar. Con todo ese material, puedes hacerte unos making-off muy molones.
  • Tomas falsas: Otro uso para el material sobrante es coger las tomas más divertidas y montar unas tomas falsas bien chulas. Aquí no se desperdicia nada.

Y ya sabes, antes de pegar el primer guitarrazo, pulsa el REC. ¿Y a ti, se te ocurre alguna cosa más?


Juan Trece
juantrece.com